Pothus: el inmortal.
(si es tu primera planta, empezá acá.)

- luz
- De media sombra a indirecta brillante
- riego
- Cuando la tierra está seca al tacto
- dificultad
- Muy fácil
- mascotas
- Tóxica si se mastica
La planta que perdona
El pothus (Epipremnum aureum) es la planta de interior más noble que existe. Tolera rincones con poca luz, sobrevive a la semana que te olvidaste de regar y avisa clarito cuando tiene sed: las hojas se ponen lánguidas, regás, y a las dos horas está como nueva.
Eso sí: que aguante no significa que no agradezca. Con buena luz indirecta y riego regular pasa de sobrevivir a explotar — guías de metros, hojas grandes y variegado marcado.
Colgado o trepando
De un estante o una maceta colgante, las guías caen y hacen cortina verde. Con un tutor o una pared, trepa — y las hojas de un pothus que trepa se vuelven notablemente más grandes que las del que cuelga. Elegí el formato según tu espacio; la planta se adapta a los dos.
Multiplicarlo es un juego
Cortá una guía debajo de un nudo (el punto de donde salen las hojas), poné el esqueje en un vaso de agua y esperá: en dos o tres semanas tira raíces. Cuando tengan unos centímetros, pasalo a tierra. Es el regalo más fácil y más lindo de hacer — así empezaron la mitad de las casas con plantas.
De esta, en el local.
(lo que hay hoy en la tienda para esta guía.)



