Alocasia: drama y elegancia.
(dramática, pero siempre avisa.)

- luz
- Indirecta brillante, sin sol directo
- riego
- Sustrato apenas húmedo, nunca encharcado
- dificultad
- Media
- mascotas
- Tóxica si se mastica
Lo que hay que saber antes
Las alocasias — Polly, Zebrina, Black Velvet — son de las plantas más llamativas que entran al local, y también de las que más preguntas generan. La clave es entender que vienen de sotobosques tropicales: quieren luz buena pero filtrada, humedad ambiente y una tierra que respire.
Son dramáticas en el buen sentido: cuando algo no les gusta lo muestran rápido, con una hoja caída o amarilla. Eso, que asusta al principio, es una ventaja — te avisan a tiempo.
Riego fino
A diferencia de la monstera, la alocasia no quiere secarse del todo: buscá el punto de "apenas húmedo" — regás cuando los primeros dos centímetros están secos, pero antes de que el pan de tierra se seque completo. Y drenaje impecable, siempre: sus raíces son especialmente sensibles al encharcamiento.
Agradece humedad ambiente: agrupala con otras plantas o apoyá la maceta sobre una bandeja con piedras y agua (sin que la base toque el agua).
El susto del invierno
Muchas alocasias entran en dormancia cuando baja la temperatura y la luz: dejan de sacar hojas y pueden perder varias — a veces todas. No la tires. El bulbo bajo tierra sigue vivo; reducí el riego al mínimo, dejala en un lugar luminoso y templado, y con la primavera rebrota como si nada.
De esta, en el local.
(lo que hay hoy en la tienda para esta guía.)




