Orquídea Phalaenopsis.
(mucho más fácil de lo que te contaron.)

- luz
- Indirecta brillante
- riego
- Por inmersión, al secarse las raíces
- dificultad
- Fácil (en serio)
- mascotas
- Segura
Olvidate de la tierra
La Phalaenopsis no vive en tierra: en la naturaleza crece agarrada a los árboles, con las raíces al aire. Por eso viene en sustrato de corteza y, casi siempre, en maceta transparente — las raíces también hacen fotosíntesis y te dejan ver cuándo regar. Verdes y gorditas: está hidratada. Plateadas y grisáceas: tiene sed.
Riego por inmersión
Cuando las raíces se vean plateadas (cada siete a diez días, según la época), sumergí la maceta en un recipiente con agua durante diez minutos, sacala y dejala drenar bien antes de volverla a su lugar. Nada de chorritos diarios ni cubitos de hielo: inmersión y a otra cosa.
Cuidado con el agua estancada en el centro de la planta (la corona): si le cae agua ahí, secala con un papel. Es el único punto débil real que tiene.
Que vuelva a florecer
Las flores duran dos o tres meses. Cuando caen, tenés dos caminos: cortar la vara entera bien abajo para que la planta junte fuerzas (lo que más recomendamos), o cortarla arriba del segundo o tercer nudo para intentar una refloración más rápida desde esa misma vara.
El empujón para florecer de nuevo suele venir del fresco: unas semanas de noches más frías (otoño, cerca de una ventana) le avisan que es momento de armar vara nueva. Paciencia — la refloración es la parte lenta y la más gratificante.
De esta, en el local.
(lo que hay hoy en la tienda para esta guía.)



